Basado en la película homónima de 1999, este shooter en primera persona llegó de la mano del estudio británico Eurocom y Electronic Arts como editora, en un momento en que Nintendo 64 ya tenía la vara altísima con GoldenEye 007 y Perfect Dark. Reproduce escenas de la trama de Bond con misiones de infiltración, gadgets y modo multijugador a pantalla dividida, la fórmula que definió el género en la consola.
Hoy se lo recuerda como uno más de la ola de shooters con licencia que intentó repetir la fórmula Rare sin alcanzar del todo esa magia, pero sigue siendo una parada obligada para quien quiera entender cuánto marcó GoldenEye al resto de la industria en esos años.
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